Full text: 1.1911,28.Okt.=Nr. 1 (1911000101)

  
  
dede 
TT 
  
  
  
o su 
tres años, durante los cuales visitó tres veces á su pa- 
dre, acompañada de las amigas de la ciudad que se em- 
peñaban en presentarla como seres extraordinarios y 
dignícimos de su mano á la mayor narte de aquellos” 
que se sentían crñamorados de su fortuna y que nunca 
consicLieron más que su desdén. Si ideal tenía giba, co- 
lor de aceituna, ojos verdosos, profundos maligiros, sen- 
sual-s. Y cn un alba tibia, en que el lucero brillaba con 
rojiza claridad la hermosa china Nazaria burló" á los 
lindos mozos pálidos de la ciudad montando en ancas 
de un todillo que devoraba el espacio mientras ella 
se estrechaba al cuerpo deforme del amado, Cuentan 
“orde cntences les paisarcs del paro que en los ojos de 
Policarpo brillaba el disbólio espíritu de la brujería. 
BERNARDO A. PERRO. 
  
Al Pampero 
¡Salve! pampero viento 
Ya que pasas soplando proceloso 
Cual génio incognoscible que, amoroso 
Serpea moduls ndo en triste acento 
Su letal sufrimiento. 
Escucha . ... no prosigas ¡Oh, detente! 
Que yo para cantarte alzo la frente. 
¿A donde vas tan de ca 
(rrera 
Con el vuelo del ave mensagera 
Al cruzar el espacio siempre abierto 
¿Vas talvez en las ondas del Oceano 
A dejar el aroma soberano 
De las flores incultas del desierio, 
O llevas fecundante, 
De una palmera el pólen á su amante? 
¡Detente!... 
¡Oh! talvez allá vas... En tu ansia loca, 
ros. como el bridón que se desboca; 
Una velocidad llena de empuje, 
Y quien las iras de la mar provoca 
Cuando en su lecho se revuelca y ruje. 
Yosé que desataste allá... en las pampas 
Tus alas prepotentes; 
Porque, doquier un ósculo tú estampas, 
Quedan allí presente 
Aromas de romero, 
Azahar y violeta, 
Flores que, para Vega el bardo errante, 
Fueron; en su existencia transitoria, 
Los que simbolizaron del poeta 
“La perdurable gloria. 
Parece que, en tu rítmico lenguaje 
Murmúrame el idilio 
Del amor tropical, aunque salvaje 
De aquel gaucho con alma de Virgilio, 
Prosiguiendo tu viaje. 
Que me hablas con ternura 
De su dulce vihuela que hoy no vibra 
Sus cantares de triunfo enla llanura, 
Progorera genial de sus hazañas, 
Que conmovió sus fibras 
Cual conmueve el bramido que se San 
e 
En el seno febril de las montañas 
Que componen el Ande. 
Y me parece que tu voz me cuenta 
Que ya el rancho que otrora le dió techo, 
Ha cedido al fragor de la tormenta; 
Que ha caido deshecho 
A su potente embate 
Como cae el soldado, abierto el pecho, 
En el campo horroroso del combate. 
¡Mansión donde aquel genio, 
En sus noches de amor y poesía, 
Soñó acaco encontrarse en el pr oscenio 
De la gloria. y que un ángel le ceñía 
A la sien la ccrona” de laureles 
Que el trovador alcanza, 
Los vanos oropeles, 
Verdes como la luz de la esperanza! 
¡Allá vas... allá vas, raudo pampero, 
Sin que nadie á tu paso ponga valla, 
Barriendo la hojarasc:1 del sencdero 
Cual el campo de guerra la metralla 
Que todo la destroza y avasalla! 
El ave te saluda, 
Haciendo de armonías un derroche 
Bajo ta majestad del cielo muda; 
Y mi canto trás tí, sin dejar huella, 
Vá como trás las sombras de la noche 
La refulgente estrella. 
Si á tu paso refrescas mi memoria 
Que en torpe confusión, sola, se pierde, 
Déjame que. al cantarte aquí, recuerde 
De esta tierra querida tanta glcría 
¡Oh! génio, rey del llano, 
Al grande San Martín y al gran Belgrano 
Que son el alma de la patria historia 
Tú, que llevaste del clarin el éco 
A que repercutiese en lo infinito, 
Y que de libertad llevaste el grito 
De las voces del Rio de la Pl.ta, 
Da fuerza á mis pulmones 
Par 1 que así, con voz de catarata, 
Lanceal mundo-este grito de contento: 
¡Salve! patria de glorias ... A:g¿ntinal 
Y te diga, como antes: ¡Salve: oh viento! 
M. M. MENDEZ 
— 
  
 
        
© 2007 - | IAI SPK

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.