Full text: no. 35 (1883,35)

e E 
  
A e O A crean 
280 MUSEO DE 
sus manos, y aun cuando este cayera en las de | 
su Eminencia, no nos acarrearia ningun com- 
promiso; pero como el criado que la lleve, puede 
hacernos creer que ha estado en Londres, y de- 
tenerse en Chalellerault, no le daremos mas que 
la mitad de la suma, prometiéndole la otra mi- 
  
  
tad en cambio de la respuesta. ¿Teneis el dia-' 
mante? continuó Athos. 
—Tengo otra cosa mejor, pues es su importe, | 
dijo d'Artagnan. 
Y echó la bolsa sobre la mesa. Al sonido del 
oro, Aramis levantó los ojes, Porthos se estre- 
meció; solo Alhos permaneció impasible. 
—¿Cuánto hay en esta bolsa? preguntó. 
—Siete mil libras, en luises de doce francos. 
— ¡Siete mil libras! esclamó Porthos, ¡ese dia- 
mantillo valia siete mil libras! 
—Así parece, dijo Athos, puesto que las veis 
ahí; porque no creo que nuestro amigo d'Arta- 
gnan, haya mezclado en ese dinero el suyo. 
nos que podemos hacer por él. | 
—Es verdad, dijo Athos; pero esto toca á. 
Aramis. | 
—¡Pues bien! respondió este ruborizándose, ' 
¿qué hay que hacer? 
—Es muy sencillo, respondió Athos, redactar. 
una segunda carla para esa hábil persona que. 
reside en Tours. | 
Aramis volvió á tomar la pluma, se puso á re- 
flexionar de nuevo, y escribió las siguienles 1d 
neas que espuso al instante á la aprobacion de. 
sus amigos: 
«Mi querida prima.» | 
—¡Ah! ¡ah! dijo Athos, ¿esa persona hábil es. 
NOVELAS. 
maldito inglés habia sido muerto. No puedo acor- 
darme si esto fué por el hierro ó por el veneno, 
lo único que sé es que estaba muerto, y bien 
sabeis que mis sueños no me engañan nunca. 
Confiad en que volvereis á verme muy pronto.» 
—¡Perfectamenle! esclamó Athos; sois el rey 
de los poetas, mi querido Aramis; hablais como 
¡el Apocalipsis y decís tanta verdad como el Evyan- 
gelio. Ahora no falla mas que poner la direccion 
á esa carta. 
—Eso es muy fácil, dijo Aramis. 
Y doblando con delicadeza la carla, la volvió 
¡4 tomar, y escribió: 
«A la señorita Michon, modista en Tours.» 
Los tres amigos se miraron riendo, pues ha- 
bian quedado burlados en sus esperanzas. 
—Ahora, dijo Aramis, comprendereis, seño- 
¡res, que solo Bazin puede llevar esta carla á 
Tours. Mi prima no conoce mas que á él, y no 
¡tiene confianza mas que en él. Cualquiera otro 
—Pues señores, en todo lo que hemos hablado. 
no hemos pensado para nada en la reina, dijo. 
d'Artagnan; tengamos alguna consideracion á. 
la salud de su querido Buckingham: y es lo me-. 
parienta vuestra? | 
—Prima hermana, dijo Aramis. 
—Adelante con la prima. 
Aramis continuó. 
echaria á perder el asunto. Además, Bazin es am- 
bicioso y prudente, ha leido la historia, señores, 
sabe que Sixto V llegóá ser papa despues de ha- 
ber estado guardando cerdos, y como liene espe- 
¡ranzas de entrar en el gremio de la lelesia al 
mismo tiempo que yo, no desconfia de llegar á 
'ser papa ó cuando menos cardenal. Ya veis que 
un hombre cue tiene semejantes miras, no se 
dejará cojer, ó si le cojen soportará el martirio 
antes que hablar. 
—Muy bien, dijo d'Arlagnan, os concedo con 
la mejor voluntad que vaya Bazin; pero conce- 
dedme á mí que vaya tambien Planchet. Milady 
le hizo poner cierto dia á la puerta con bastantes 
palos: Planchet tiene buena memoria, y os res- 
'pondo de que si cree posible una venganza, se 
dejará apalear, mas bien que rerunciar á ella. 
Si los asuntos de Tours son de vuestra cuenta, 
los de Londres son de la mia, así os suplico que 
se elija á Planchet, que ya ha estado conmigo, y 
¡que sabe decir muy correctamente London, sir, 
—«Mi querida prima, su Eminencia el carde- | 
nal, que Divs conserve para el bien de la Fran- 
cia, y la confusion de los. enemigos del reino, 
está próximo á concluir con los rebeldes herejes 
de la Rochela; es probable, que el socorro de la 
flota inglesa no llegue niaun á la vista de la 
plaza, y casi me atreveré á decir, que estoy se- 
guro de que Buckingham se verá imposibilitado 
de partir á causa de algun grave acontecimiento. 
Su Eminencia es el mas ilustre político del 
tiempo pasado, del presente, y tal vez del veni- 
dero. El apagaria el sol, si este le incomodase. 
Comunicad estas felices nuevas á vuestra her- 
mana, mi querida prima. He soñado que ese 
1f you please, y my master, lord d'Artagnan. 
Con esto, no tengais cuidado, que irá y vendrá 
¡sin perderse, 
  
—En tal caso, dijo Athos, es menester que 
Planchel reciba setecientas libras á la ida, y otras 
selecientas á la vuelta, y Bazin trescientas en 
cada una de estas dos ocasiones, lo cual reducirá 
la suma á cinco mil libras. Tomaremos cada uno 
mil libras para emplearlas como nos parezca, y 
dejaremos un fondo de otras mil que guardará el 
abale para los casos estraordinarios ó para las ne- 
cesidades comunes. ¿Qué tal os parece? 
(Se continuará.) 
- Gracia: Tip. de J. Aleu y Fugarull, Sta. Teresa, 10. 
  
  
  
e ro 
  
  
  
poa
	        
© 2007 - | IAI SPK

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.