Full text: Tomo 3 (03)

LA SEÑORITA MONTECRISTO e e e 
érigo, si aprovechásemos el encuentro para 
teglar nuestras cuentas! 
impson se calló. 
Decididamente Davis lo había recono- 
El momento era crítico. 
: El policía no perdió s su sangre fría y con: 
—No tenéis amigos, para qué querer reno- 
ar relaciones de las cuales guardáis tan mal 
uerdo; pues veo todavía sobre vuestra 
tte, las señales de la botella que 03 
ó tan certeramente mi colega Frady, cuan- 
en la cocina del «coltaje», estábais es- 
adido detrás de la mesa!... 
¡Basta de pamplinas, señor charlatán! 
repito, vamos á arreglar nuestras cuen: 
—Soy buen jugador y heme aquí dis 
oá daros satisfacción. ¿Cómo vamos 
arreglar nuestras cuentas ? 
—Voy á tiraros al mar. 
-¡ Infame! Poned manos á la obra, señor 
ón de jovencitas! ¿Sabéis si yo aprue- 
esta manera de liquidar las cuentas? 
on la burla de Davis, Simpson. había ¿ 
-— Spor las hélices y horriblemente destrozado: 
E llirió más allá de Sus esperanzas. | 
bandido llevó la mano 4 su cintura: 
o Á exasperarse. 
ntó el brazo. 
había previsto la actitud. 
una, agilidad de gato, bajó la cabeza. ; E 
mismo tiempo, haciendo 1 un nap ño 1 
Colocóse sobre su adversario y le apretó” ' 
la garganta. 
Bajo apariencias débiles, el policía: poseía. 
una fuerza extraordinaria. 
Era lo que se llama, en términos técnicos 
un atleta, un manojo de nervios: 
A pesar de todos sus 'esfuerzos, Davis nu 
pudo desembarazarse del apretón. 
. Sus ojos se abrieron: desmesuradamente 
y se inyectaron de sangre; las venas de su 
frente se hincharon, su cs salió de Im 
boca. 
a Simpson apretaba, apretaba más. 
De repente su adversario: tuvo: un último. 
estremecimiento, su mirada era vidriosa, el ' 
cuerpo no se movía. 
Entonces mae cuando dilata lo soltó 
- Simpson. | 
-  Cogió el cuerpo, lo levantó como unas : 
pluma y lo: echó al mar. E 
—;¡ Buen viaje l—dijo—,, | nuestras cuentas 
están arregladas. 
e ol ali cade a ca 
do; y á la. luz de las estrellas, 'Simpsor | 
vió la estela. del. navío: colorcarse de Pta sE 
Era la sangre. : ELA 
El cuerpo de Davis, había sido sido 
No debían quedar sino trozos inform”. 
Su hazaña. estaba cumplida; el terri. e 
Pa E hombre caló sus anteojos. ; 
el policía vió brillar la du. de E 
l di algunos centímetros de su trente. a 
- Miró alrededor de él. es 
El silencio era completo, « en este rincó 
retirado de la popa ES 
Ningún. un habla: assi 4 e 
ES 
 
	        
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