Full text: 1.1897,4.Jul.=Nr. 1 (1897000101)

VIDA MONTEVJDEANA 
Con beso helado mi garganta anuda 
La maldecida duda 
Intentando apagar mi amante anhelo, 
Y siento el corazón hecho pedazos 
Luchar entre sus brazos 
Sin encontrar reposo ni consuelo. 
Con la esperanza de su amor espira 
El eco de mi lira ; 
Sin el dulce fulgor de su mirada 
La idea del no ser turba mi mente, 
Y el corazón ardiente, 
Por esperar la paz, ama la nada. 
& 
Y miro por doquier, y miro en vano 
Que en la I orna y el llano 
Todo es silencio, y spledad y sombra; 
Tan sólo turban la espantosa calma 
La ansiedad de mi alma 
Y el grito de mi pecho que la nombra! 
WERTHER, 
LJ 
3 
«v 
as últimas im 
presiones reci 
bielas de París, 
todas están con- 
/ testes en afirmar que 
no caben admitir ni 
por lo más remoto, 
( los cuellos bajos; le- 
i jos de esto, cada dia 
que transcurre, más 
se imponen los cue 
llos altos, sepultando 
á medias las grado 
sisimas cabezas. Has 
ta la exageración lle 
ga la moda de los 
cuellos altos, y es 
una lastima, por lo mismo que el buen sen- 
ido no debe apartarse nunca en la elegan 
cia, y decimos esto, teniendo en cuenta que 
no acertamos á compaginar dichos aquellos 
con a comodidad relativa. Estamos plena 
mente convencidos deque se abusará del te 
ma, y al fin, á consecuencia de éllo, del 
abuso, caerá la moda á que nos referi- 
mos en el mayor descrédito. Pero entre 
tanto, amadas lectoras, el capricho francés 
impone su adopción, y los voluntarios es- 
felirp! í U , lU í nÍC; t l dcidad ’ sc consideran 
iehees adoptando el universal manto 
Asi como quiera que las modas actúen 
en risueño paso á través de Paris y Viem 
acabando ^ USt °r artistico cs Proverbial’ 
acaba de decidirse por las faldas lisas 
reservando la mayor fantasia, el derroché 
mas encantador del gusto para los cuerpos 
Importa pnc-, que Jas impaciencias y el 
alan de novedades induzca á algunas damas 
tnsa y ai ' volantes y trencillas en las faldas 
,q C J ° n ? paSara deahi la cosa > las verdaderas 
elefantes continuarán patrocinando segu 
ramente Ja laida lisa que tanto contribuye 
!u> ad °r POr Un cuer P° fantasia, ã" là 
esl ellez y distinción del tino femenino. 
Se pone-una rosa, orlada con un lema 
trazado en pequeños caracteres : «Soy todo 
corazón»; una amapola: «La belleza reside 
en el alma y no en el rostro.» 
Un tallo de resedá: «Mis cualidades ex 
tienden á mis encantos.» 
Una hoja de yedra:« Muero donde se me 
prende. » 
Alrededor de un lirio; «Pureza y no- 
bleza.)) : J 
C '°bre una primavera: «No se me tiene 
en cuenta. » 
Todo esto se borda, en blanco ó negro 
sobre un cuadritode tela de hilo de colores 
variados. 
También está,de rrioda. bo.pdqr en los 
pañuelos el apellido con los rasgos de la 
propia firma. Los cuadritos de teda de hilo, 
que he citado, sirven para coserlos sobre 
toda la ropa blanca. 
Teniéndo en cuenta que el mundo de las 
damas, es decir, la esfera donde se desa- 
j rolla cuanto lees peculiar y propio, por 
igual se refiere á los trajes que á las 
novedades del moviliario, que tanto 
contribuye al embellecimiento de ese templo 
délas mas grandes virtudes femeninas: 
el hogar; diremos que actualmente hacen 
furor en los centros elegantes europeos, los 
muebles porcelana, llamados así porque 
en efecto, los suaves tonos que ostentan’ 
blanco, rosa, lila, verde y dorado son los 
que se destacan en las porcelanas ver 
daderas. 
Estos muebles se construyen con maderas 
finas pero resistentes á fin deque el conjunto 
sea lijero; la pintura que los decora es 
brillante y de un efecto encantador, pre 
dominando sobre todos los matices la nota 
blanca be.decoran ssi marcos de espejos, 
decuadros, repisas, mesas, tocadores y sillas, 
poniéndoseles á estas últimas asientos dé 
ricas telas de s seda bordadas. Como estos 
muebles son de indiscutible fantasía ven el 
mobiliario priva la variedad, por lujosa que 
sea la sala, independientemente del color que 
en ella domine, se colocangruposde muebles 
y adornos de porcelana. El gusto moderno 
naraen los mismos, grandes innovaciones, 
con mayor motivo teniendo presente que 
.apenas seha ¿arelado Ia fantasia y que sc 
prestaá maravilla para la feliz restauración 
de adornos antiguos, siempre que la hechura 
sea bonita. El arte es el verdadero mago de 
tocios los tiempos, arranca secretos y propa 
la electos con incansable actividad, siempre 
que se,trata deagradar á la mujer, su cons 
tante enamorada. 
tes, explican suficientemente la especie de 
descrédito en que han caido las reuniones 
numerosas. Las invitaciones se limitan 
ahora â40, 50,100 personas todo lo más, 
amantes todas del baile, lo cual comunica á 
la leunión un sello juvenil y risueño. 
Se tiene buen cuidado de establecer inter 
prolongados entre pieza y pieza, durante los 
cuales se pasea, platica, descansa y refresca; 
luego á las 3, lo más tarde, se toca el galop 
ó señal de despedida. Este nuevo género de 
recepción es más agradable y menos fatigoso 
que las grandes fiestas, donde todos se 
molestan y se ahogan de calor. 
Paiece queel boston, que ha reinado’ sin 
rival durante estos últimos años, ha decaído 
un tanto, en los saloné’s déla lung /f/e euro 
pea. i De todo se cansa la gente ! Parece que 
va á volverse al vals clásico de tres tiempos. 
1 ero los innovadores encomian siempre el 
pas de quatre, que 'descansa un poco después 
¡de los torbellinos del vals, alternándolo con 
¡la polonesa, la polka rusa y los lanceros. En 
.cuanto á las cuadrillas,jjla polka y la mazurca 
han terminado 1 , puede decirse, su existencia’ 
porque nadie las baila. 
Actualmente en Europa se manda dará los 
jovenes lecciones de danzas antiguas*, que 
más bién son lecciones de andar bién y ad 
quirir airo so continente. Para las mujeres, es 
una excelente idea, pues nada será ocioso pa 
ra que puedan, presentarse bién, adquirir 
soltura y añadir más actractivos á la gracia v 
delicadeza innata de su figura. Hoy, gracias 
á la exhumación de Iasjdanzas antiguas, que 
obligará á las señoritas á tomar lecciones, 
se observará con el mayor cuidado todos 
sus ademanes y movimientos. 
i ITav nada más coqueto y elegante que 
esos minuets,pavanas, sarabandas v gavo- 
tas que obtuvieron tanto éxito en el siglo 
pasado, entre nuestras abuelas ? 
On dit que la moda en el baile se introdu 
cirá este invierno, en nuestros salones; yo 
pormi parte aplaudo calurosamente esta 
tentativa de resurrcción de las danzas del 
buen tiempo antiguo y pido á mis amables 
lectoras unan su aplauso al de 
Montevideo, Junio 22 (le 1897. OLBIA- 
’j 
Notas 
. n 1 íf ndc los emblemas y lemas tan 
en boga en los dos últimos siglos. 
Lasinicialesy coronas se sustituyen en los 
pañuelos con flores y lemas bordados 
Los hay tiernos,altaneros ó melancólicos 
hurfL CUa vÍ cs ^r sc?unsu susto y su 
73 ■ "y ' n ^ 
•v 
Ya hemos cntradoen la estación del pleno 
deslumbra miento social y es en el teatro y los 
salones, como siempre, donde toma lodo 
su impulsó nuestro espíritu afrancesado 
( permítasenos la frase ). 
En verdad, hay que gozar de una salud y 
resistencia á toda prueba para cruzar sin 
deslallecimiento este periodo lleno de mo 
vimiento, Convendría también poseer el don 
de la ubicuidad para no perder nada de los 
atractivos que nos llaman simultáneamente 
en los cuatro puntos cardinales del Monte 
video elegante. 
Pero, de todos los placeres, la' opera y el 
baile, serán siempre los que se lleven la 
palma. Asi, pues, las arañas se encienden 
Jas orquestas tocan y el vals sc desliza aereo 
-) gozoso por nuest o; salones, cerrados 
tanto tiempo. Pero los grandes recibos no 
han comenzado todavia. 
'Las 1 ¿vistas europeas nos traen novcd i- 
des respecto d ios bailes. 
Ya no se invita como antes á quinientas 
personas; la e.xigüedad de las habitaciones, 
as preocupaciones que este género de 
fiestas mundanas daba á las dueñas de casa, 
), porque no decirlo?los gastos consiguien- 
Rogatrios á nuestros distinguidos colaboradores 
que nos lian remitido colaboraciones, y que 110 
lian sido insertadas en el presente número, por 
absoluta falta de espacio, nos disculpen los ’ sus 
pendamos hasta el próximo número. 
O 
Con el presente numero recibirán nuestros 
suscriptores la pulk 1 para piano y mandolino míe 
lleva por titulo el de nuestra Rivisía y de la que 
es autor el conocido profesor y compositor señor 
Gerardo Metallo, que nos luí honrado con esta 
pioducción, que, como todas las suyas, son 
acojidas por nuestro público con el mayor entu 
siasmo, gracias á su belleza y elegancia. 
O 
Mensúalméníe publicaremos, como un obsequio 
á nuestros abonados una piczi de música inédita, 
escritas espresamente para este periódico por los 
amores que gozan de mayor reputación musical 
entre nosotios. 
O 
Debido á la acumulación de materiales, nos 
hemos visto obligados á suprimir en esle número 
las secciones de Sport, Teatros y Sociales, que 
llevarán todos los nú meros, y que teníamos pre 
paradas para el presento. 
Q 
Ponemos en conocimiento de nuestros 
suscriptores que la cobrarzi de esta revista dará 
comienzo después de aparecer el tercer número 
de cada mes: Igualmente se verificará con ias 
personas que tienen avisos. 
Establecimiento gráfico á vapor. Convencían 82
	        
© 2007 - | IAI SPK
Waiting...

Note to user

Dear user,

In response to current developments in the web technology used by the Goobi viewer, the software no longer supports your browser.

Please use one of the following browsers to display this page correctly.

Thank you.