Recuerdo: le puse un cobre Conmovido de dolor, Y me dije: el payador De la pudredumbre es pobre. Yo que le guardaba encono, Movido por la piedad Le hice la caridad Murmurando: ¡Zo perdono! JUAN CIENTOFANTE LA CRIOLLA I Ella es la gracia argentina Con su garbo de morocha, La que un poema derrocha De flores cuando camina; La de la silueta fina Como el cisne del juncal La que con paso triunfal Cruza el mundo tentadora, Como si fuera una aurora En su traje de percal. Il Ella es la que habla de amores - En el jardin del encanto, Y sueña en la dicha tanto Que solo vive entre flores; La que mira, y sus fulgores, Como de una daga el filo, Turban el pecho tranquilo... La que lleva con remango En las caderas un tango Y en los ojos un estilo. II Nadie como ella condensa En su hermosura soñada, Ni más luz en la mirada Ni más sombras en la trenza; 6 EL OMBU Lleva en el alma suspensa La canción del embeleso, Y su espíritu travieso Parece una tempestad Deshecha en la claridad Relampagueante de un beso. IV Nadie como ella atesora Más ritmos, si balancea Como el junco que se arquea Su cintura tentadora; Es música pecadora La que en su acento palpita Y cuando dice la cuita De sus amores, remeda Las vibraciones de seda Que tiene la vidalita. v Los amores para ella, En luminoso concilio Tendieron cielos de idilio: Para su frente de estrella; En armoniosa querella La cantó el pájaro errante, Y en el cordaje vibrante De la guitarra, fué son, Décima, triste, canción De una armonía distante. YI De la poesía al murmullo Cruza, gallarda en su porte... ¡Y por eso se dá corte! ¡Y por eso tiene orgullo! Hay en su voz el arrullo De la ternura mejor, Y en el ritmo tentador De su corvatura audáz, Tiembla ondulante el compás De una milonga de amor. | VII El payador, con halago, , í i Ñ : i 1 —]|