p i la To o Era To*antaa o ante: e " 8 N. Alem. la-cual está impregnada 1s NACIONESIde intelectualidad .y fantasía rítmión et todas sus estro- fas, las que pusan de Voscientos veinte donde bien se vé que el payador Vas: quez hizo nacer en su soñadora mente la belleza inmortales poetas cimentudores ' de la literattra romana.” para” profundizarse con ese tema patriótico y glorioso, su cruzada redentora la qne le llenó de Jauros y lisonjeros aplausos, como bien ideal como lo hicíeron merecia. JUAN CIENTOFANTE. un patriota aguerrido. en todo concep- to, prueba de ello tenemos á la vista una de sus obras, ¡tan solo una! será la primera y la última en ese gé- nero de composiciones poéticas, cuyo título es: Za verte del Dr. Leandro pero de los en En fin, Vasquez, al darosmi despe- dida me inclino respetuosamente añte vuestra timba para orar un instánte, en bien de vuestra bendecida alma que tal vez andará vagando errante como vagun las ráfagas de viento que cru- zan por vuestras grandiosas pampas en busca de un consuelo para vuestro descanso eterno! TT —];o lo — o UL TO E Lo que eres tú A Za distinguida señorita Maria M:- Prado. Eres la flor más preciosa, “De tragancia embriagadora; Eres la rosada aurosa, La pintada mariposa; Eres para mí, la diosa” Del santuario de mi amor, EL OMBU Eres el leve rumor Que siento en noche serena, Cuando tengo el alma llena De pesares y dolor. _ <A Eres digna y clegante, Eres pura suave .y.bella, Eres espiritual doncella, Mres precioso brillante; Eres imágen radiante De dicha, -amor y ventura, Eres a quien la natura Adornó cén tanto esmero, Eres el astro primero Que en el icénit fulgura: We - Eres el brillante sol Que alumbra la faz del mundo Eres el amor profundo, El más hermoso crisol; Eres, digo, el arrebol, Ensueño de .mis amores, Donde los bardos mejores Depositaron su acento, Cual virginal ornamento Cubierto de tantas flores. K Eres el dulce consuelo Que siento dentro del alma, Eres la florida palma, Eres un angel del cielo; Eres á quien con anhelo De veras yo amo tanto, Eres pajarillo santo Que ví en mi adolecencia Y que tiene mi existencia Seducida con su encanto. FORO M. RACERO. — E uo EA NANO, E diria em