10 o... EL PICAFLOR NACIONAL Tengo celos del sol, porque te besa Con sus besos de luz y de cator; Del rosal favorito, y del jilguero Que florece y te canta en tu balcón. Yo no quiero que nadie te ae Ni la estrella, ni el ave, ni la flor; Ni la fe, ni la esperanza, ni el amor, Ni ninguno, mi nadie más que yo. Porque tú eres mi amor sobre la tierra Mi constante, mi eterno suspirar, Como á mi buena madre yo te amo Como nadie en el mundo te amará. Enrique J. Aguilar. E ÓD Gobierno Gaucho Vivimos en un país de claudicaciones y de injusticias. En un país donde se protege y se ampara el robo y las malas acciones y se fustiga á los obreros por el sólo he- cho de herienecer á una legión intermina- “ble de hombres libres que no admiten la “falsedad y la mentira, desde cuyo punto parten todos los bodríos empalagosos, cu- “ya epidemia es devastadora. En un país “donde, los gauchos, los caciques y los in- digenas de ayer, son respetables matronas y encumbrados señores de galeras de fel- pa. Donde el chiripá y la bota de potro — azotan desde los dorados salones como un Jaldón de la especie, Donde los atropellos y los escándalos Son el artículo corriente y la libertad se compra á tanto el pedazo: en la Repúbli- ca Argentina. Mirlo Blanco. ALE SERENATA (Después de un aausencia) (4 m amigo, F..S. Piñero, para la se- ñorita María González) 7 Mucho tiempo ya ha pasado Que á tu hogar diera la vuelta Tú de mí te has olvidado. Yo de ti... ni an que seas muerta. Dime, mi bien, ¿qué has tenido? Si es que se puede saber. ¿Me has echado ya en olvido Sin pensar en mi querer? Yo te quise con locura, Con toda mi fe de amor. Y tú, en cambio, de ventura, Me abismas en el dolor. Hoy siento dentro de mi, Una voz triste, lejana, Que dice que tú, galana, Te has olvidado del sí. ¿Dime si es cierto, alma mía, Para que viva yo en calma? Devuélveme la: alegría, Ya que me robas el alma. Yo siempre á ti te he querido, Y a ti sola estoy queriendo. ¿ Por qué me echas en olvido, Si por ti me estoy muriendo? Hoy que me alejo por siempre, Te dejo como una historia, Flores de mi amor ardiente Que dedico á tu memoria. Adiós, flor de una mañana, Adios, luz de un bello día, Adiós, mi pasión temprana, Adiós, bien del alma mía, A. Vicente Cotro. LE PINTAMONAS (4 un conscripto del regimiento 20. de infantería, 3a. compañía, Canipo de Ma-' yo). y Eres gracioso, a fe mía, puesto que eres todo un títere, que das dolor... de barriga cuando sarcástico ríes. El “Pintamonas” te llaman y es verdad, pues hay que oirte, para saberse que eres el letrista más insigne. Este canto de alabanza que este bicho hoy te dirige,