—————— E TO EE a L | | tu ansí es que ahí mesmo, lueguito, vino un triunfo y reventó; y hasta el pelo lo tapó, después de limpiarle el pito... Ultimamente emplumamos, porque era cosa insufrible la desventaja terrible con que ese día peleamos. Ni yo sé como aguantamos que Rosas ansí nos meta, y al botón se comprometa á pelear con los Naciones, que de cuatro manotones lo han de aplastar por trompeta. Si él hiciera un arrejón algún día, fuera bueno, pero siempre al cuero ageno se atiene ese baladrón, y ya ves en el montón de guerras que se ha empeñao, y que al cuhete ha desafiao, al Brasil, al Paraguay, á Bolivia, al Uruguay y á Uropa por decontao. Presume ternejal, y no es más que presumido que en siete años no ha pidido ni con la Banda Oriental; y eso, que de Portugal (dicen), y muy bien. pudiera, que de miedo ¡ah, cosa fiera! lo palanquean, y tal... porque puede cada cual tener el miedo que quiera. Y como se ha titulao el héroe del Continente, ¿quién sabe, allá cierta gente si de esto no se ha asustao? y á la cuenta han opinao que al continente de allá la mashorca le entrará, y esta al diablo lo acobarda, aunque ande con espingarda y con faca. ¿No es verdá? Con todo eso, Estanislada, y como te iba diciendo la cuestión se va poniende para Rosas muy ñuhlada. Y mirá que destapada acá mesmo me ha hecho el Cura, “que no es lerdo, y me asigura que antes de entrar el otoño, si el Ilustre no alza el moño le dan en la matadura... ¡Vieras al Cura caliente rascuñando la sotana, hablar fiero esa mañana de Rosas únicamente! Me dijo á gritos:—Vicente, demasiados desengaños hemos sufrido en quince años que ese diablo ha gobernao y á su antojo á degollao los suyos y los extraños. Ya es preciso abandonar la causa inícua de Rosas, y estas guerras desastrosas con él deben terminar: ¡hasta cuando hemos de andar matándonos entre hermanos, por caprichos inhumanos de ese tigre carnicero, que odea á todo extranjero - y extermina á los paisanos! (Continuará). Con este titulo inauguramos hoy nues- tra seción Correo y en la que á la par de ocuparnos de contestar la corres- pondencia que recibamos nos servirá para tratar de depurar con nuestra más acerba critica la mala costumbre de al- gunos «escribidores criollos» los que no conociendo á nuestro gaucho mas que por la pintura que de este hacen los folletos chillones editados en los arra- bales de la Capital por los «puetas» de los suburbios, confunden el pintoresco lenguaje de nuestro gaucho con el ca- 16 del compadrito orillero. Ancina, sepa el que espera de escribido sentar fama que por su nombre se llama lo que remitirnos quiera, Puede la gente campera escribir sin traba alguna con la salvedad oportuna de que aquello no valga te tttulo hemos recibido una composi- ción que nos envía para ser publicada su autor el señor Vicente de Todara, la — - que aparte de no ser lo que su autor désea, tiene defectos tan grandes que hacen de ella una poesía de mérito por lo única. nuestro acerto una de las estrofas de la referida composición.. e jamás espere que salga . editao pa su jortimna. : Mas fuerte que el amor—Cor es- Citamos complacidos como prueba de Tu me pides que transija - de mi ideal más verdadero siendo que el muy altanero E. me dá fuerzas y me empuja como el dedal á la aguja cuando un algo la detiene — y á continuar no se aviene | € impotente se arrebuja.