m sí como la opereta vienesa, triunfando en toda línea hace breve tiempo, invadió tea' tros y salones, así ahora, las comedias y dramas policiales dominan en nuestro mo ­ vimiento teatral, atrayendo á los coliseos un público demasiado numeroso que aplau ­ de entusiasmado las más ó menos verosímiles hazañas de los agentes de policía, y admira no pocas veces la astucia de los bandidos, que esa moderna literatura hace aparecer en escena. Digo moderna literatura, no porque haya novedad en presentar en la comedia ó en la novela esas luchas entre la policía y los malvados con mayor ó menor ingenio, que esto ha servido de tema á muchos autores castellanos y á no pocos de otras lenguas para sus producciones, sino porque realmente hay alguna novedad en la forma en que actual ­ mente se ofrece al público ese género. El éxito brillante que tal literatura ha obtenido, débese sin duda á los efectos teatrales, á las escenas emocionantes que mantienen viva la atención del espectador, sobre todo, del espectador un tanto ingénuo que sigue con entusiasmo el desarrollo del argumento de la obra en escena, sin cui ­ darse de estudiar la forma literaria. Esta, en realidad, no es digna de elogio, tanto más, cuanto que por lo general son esas obras traducciones ó arreglos adaptados al caste ­ llano, y sabido es que solamente por excepción se producen así comedias ó dramas que merezcan el título de obras de arte. De todos modos, el género por hoy ha triunfado, quizá con un triunfo efímero, con un entusiasmo poco duradero, pero triunfo y entusiasmo al fin que tienen el privilegio de llenar de espectadores los teatros y de buen dinero el bol ­ sillo de los empresarios. Puede decirse que esta temporada de obras policiales fuá iniciada por la Compañía Villegas-Coss al poner en escena El Misterio del Cuarto Amarillo, obra inverosímil como la mayor parte de las de su clase, pero también emocionante como la gran mayoría de las del propio género. Al hablar de ese drama viene á nuestra mente el recuerdo de la seño ­ rita Castillo que interpreta admirablemente uno de lo 5 simpáticos papeles. Breve tiempo después de haberse puesto esa producción en escena, la Compañía que trabaja en el Colón inauguró su