Letras 19 RUEGO SUBLIME Y qué quieres, mi bien Es el poeta una eseala (le goces y torturas con verdades de hiel y con locuras que a su alma buena nunca dejan quieta. No hagas grande mi mal. Arroja un beso de tu boca a mi boca maldiciente, y hnbrá fuerza en mi vida, y en mi frente habrá luz inmortal. Tft puedes eso... Si, tu puedes hacer de este felino el amigo más fiel. No me reproches. ¡ Estrella de mi amor, brilla en mis noches, mientras sigo la huella de un camino! Voy...¡no sé donde voy! ¡Torpes falacias! Sé mi ángel tutelar, mi hermana noble. Esta alma de clavel se ba hecho de roble. Ve si la pueden ablandar tus gracias. BRUGHETTI ILUSIONES QUE SE VAN (]> Arte, vida, verdad... Alma que siente el enigma tremendo de las cosas; alma, fibra o vigor que en las borrosas figuras de impresión está latente. En sus cuadros de luz, sonó su frente y en las telas pulidas, primorosas lloró su corazón. Hasta en las rosas que hace, hay más que color. ¡Es un vidente! Su fama es realidad; fama adquirida paso a paso y en lucha sostenida ante el gran tribunal de la Victoria. Brughetti es colosal y su camino se extiende al porvenir. Es su destino lo que pospone al más allá: ¡la gloria! Quedaron tristezas donde hubo alegría, lágrimas de angustia donde hubo placer, amores que sufren bárbara agonía, desdenes viriles, llantos de mujer... Pobre desdichada cuya fantasía se pobló de ensueños cierto amanecer! Pero hoy anochece, y aquella poesía es castillo viejo que hay que demoler. Sabe su almohada el terrible arcano del dolor terrible, del dolor tirano de esas ilusiones que no volverán. ¡Esas ilusiones! ¡Tristes ilusiones que, como las aves en los aquilones, en largos suspiros de pasión, se van! Juan Manuel Cotta Dolores (Argentina) (1) Cuadro de Brughetti.